Aunque yo soy mas de sucar o hacer sopas en la leche y bueno también de ir dando pellizcos a lo largo del día pero cada cual ya elegiréis la forma de comerlo, lo hagáis como lo hagáis esta buenísimo.
También se puede hacer de varias formas dulce o salado, con frutos secos, pasas, chocolate, o simplemente tal cual.
Lo bueno de esta receta es que la puedes meter en la nebera dentro de una bolsa y sacarla cuando la vallas a utilizar, yo suelo hacer bastante masa de golpe y cuando la voy hacer lo que hago es ponerla al lado del horno, del fuego o un sitio caliente para que vuelva a fermentar la masa pero que no supere los 50º porque acabaría muriendo la levadura.
Ingredientes:
- 300 g harina de fuerza.
- 10 g de levadura fresca.
- 50 g Azucar.
- 50 g de mantequilla.
- 100 ml de leche.
- 1 huevo.
- pizca de sal.
- 1 yema para pintar por encima.
Elaboración:
- Calentar el agua un poco mas bien tibia.
- Añadir una cucharada de azucar + la levadura desmigá + una cucharada de harina.
- Remover bien, taparlo con un paño en un sitio donde no haiga corrientes de aire y dejar fermentar.
- Por otro lado ponemos la harina en forma de volcán.
- Añadir el resto de azucar + el huevo + la sal + la mantequilla + la leche.
- Mezclar bién y amasar pero no demasiado.
- Ahora añadimos la masa anterior que teníamos fermentando.
- Mezclar bién y volver amasar hasta que deje de estar pegajosa.
- Hacer una bola, taparla y dejar fermentar de nuevo.
- Cuando la masa haiga duplicado su volumen volver amasar y formar los panecillos.
- Precalentar el horno a 180º.
- Pintar los panecillos con la yema de huevo.
- Hornear hasta que este doradito.
Y listo y a disfrutar!!



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